LA PIEDRA ENCENDIDA

Si te quema, aguantate…

ELIZABETH MOLVER

¿Quisiste ser mi madre,

eres madre del ser que yo aventuro?

Ana María Lahitte

I

No la dejaban ensuciar cuando era chica

se perdía las rondas por miedo a caerse,

las escondidas por miedo a que le toque contar,

se quedaba quietita

Cuando creció se empezó a mover

a irse lejos, a ensuciarse

con barro, sangre, semen, tinta, palabras, malas palabras

se dio cuenta de que no era tan grave

no hubo ningún castigo imposible de soportar

descubrió que lo terrible hubiese sido quedarse

pura, blanca, inmóvil.

 

II

Quizás otra hija hubiese sido

mejor para esta madre

otra que abrazara más seguido

dijera palabras melosas

y un sí grande como una casa

(como esa casa de la niñez

que nunca más hubo)

y estuviese sonriente cada día

y luego de algún exabrupto

dijese perdón-lo siento-no volverá a ocurrir

una hija ama de casa

muy cocinera

muy enceradora de pisos

muy modosita

una hija siempre hija

para una madre siempre madre

quizá, pero ya se sabe

que los desencuentros son más

las decepciones son muchas

y las miradas suelen conenctarse

sólo algunas veces

o nunca

 

III

Hubo un tiempo

en que la madre fue madre de su hija

solían encontrarse en un patio fresco

o en un porche debajo del paraíso

Una mañana se cruzaron de veredas

y se miraron con prudencia

(por no decir desconfianza)

y así estuvieron días meses años

Una noche la hija

fue madre de su madre

la cuidó la mimó y le habló

le dijo que nunca la dejaría

y otras cosas que dicen las madres

cuando los hijos lloran y tienen miedo

Una tarde

una bella y apacible tarde

fueron dos mujeres

dos mujeres

que se miraron a los ojos.

esposa de

calentar la pava, sacar los pajaritos al sol

alimentar al gato y los perros

baldear el patio

los mates

los mandados

casi la única salida

no, también está el médico

la visita de Sara algún domingo

el rosario, llevar a la virgen por las casas

y el Tito que no quiere

es que trabaja todo el día

llega cansado y no le gusta salir

hacer un viajecito

es que el Tito no quiere

está sin ganas

ni una caricia me da

pobre Tito, pobre…

….

Tiene

hermanos, sobrinos

alguna tía vieja que todavía visita

la tranquilidad de haber cuidado

a sus padres cuando la necesitaron

tiene

un trabajo estable,

un sueldo que le alcanza

cada mes para vivir

tiene

amigas, compañeras

con las que suele reunirse

a recordar viejas épocas

tuvo

años de soledad

ahora tiene

un hombre que la quiere y acompaña

tiene

una casa hermosa

con flores y árboles frutales

con patio grande

para sentarse al sol

tiene

la heladera bastante completa

el placard con ropa buena

zapatos confortables

hijos

no tiene

Las causas pendientes

Digo que mañana sería bueno ir a…

hacer…

acomodar…

meterme de lleno en…

me asusto cuando me descubro engañándome

una y otra vez como un juego circular

del que a veces escapo pero

al que siempre vuelvo

y me juro que no pasará más

me reto a mi misma

me pongo penitencias

absurdas innecesarias

me interrogo

me confieso

me torturo

con preguntas imágenes

que me llevan sin más a esos días

y vengo yo vestida de Freud

mirándome objetivamente

diciéndome:ahá

y la otra, la que soy

mira fijamente el péndulo y se va

envuelta en ayeres

y llega el patio, el jardín verde

el laguito, los pececitos naranjas

el pasillo, la casa pequeña

el licor de oro

lo que maravillosamente está

lo que sostiene este esqueleto

le da forma

y ya no se si son las causas pendientes

lo que vine a buscar

o sentirme así con energías para

pensar que mañana seguro que…

 

ELIZABETH MOLVER nació un 7 de octubre que de seguro fue soleado y celeste a pesar del año: 1969. Sí, en la provincia de Bs As. Según los ojos (La Carta de Oliver, 2004); Postales personales (Macedonia Ediciones,2008)  Mientras Tanto (Plaqueta, 2007); Mujeres en un cuaderno borrador (Macedonia Ediciones, 2011) son sus publicaciones hasta el momento.

Sus poemas han sido difundidos en diversas revistas argentinas y latinoamericanas; conjuga con su tarea docente, la coordinación de talleres y la participación en jornadas feriales de lectura y escritura. Obtuvo el premio “Viva lectura 2011” en la categoría LECTURA ENTRE DOCENTES.

En el año 2011 fue invitada al Encuentro Internacional Mujeres Poetas en el País de las Nubes, que es desarrollado por el gobierno del Estado de Oaxaca, en México.

Los poemas aquí publicados conforman su último libro, en el que indaga en el perfil de tantas mujeres como posibilidades de descubrirlas  nos permitamos. Ellas están ahí, afuera, ocupando las calles, las plazas, las casas, las escuelas, los sótanos del trabajo esclavo, invisibilizadas, arraigadas, amadas, masacradas…mujeres que están también

adentro.

 

Para seguir escuchando a Eli…

Anuncios

Un comentario el “ELIZABETH MOLVER

  1. alberto oris
    21/01/2014

    Elizabeth, me quedé largo rato escuchándote, leyéndote. Como te lo dije alguna vez, me gustan tus poemas, sos una gran poeta, profunda, humana, comprometida. Soy de los tiempos de “Los pasos previos” de Paco Urondo de la generación de los ’70, la de la vida, la de la muerte y me llegó mucho tu mirada sobre aquello que se concreta en tus poemas y supongo que en tus días.Te felicito, y te saludo. Alberto Oris.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 29/05/2012 por en Poesía contemporánea.
A %d blogueros les gusta esto: